Nicosia, la última capital dividida

Publicado en YO DONA

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. El obispo se dirige con paso solemne al trono desde donde oficiará el funeral. Maria Tsiaklis se santigua como manda la tradición ortodoxa. Una, dos, tres veces. Delante del altar hay dos pequeños ataúdes. Están envueltos por dos banderas: se distinguen fácilmente el azul y el blanco de la griega y el blanco y el cobre de la chipriota. Contienen los restos de sus abuelos, dos de los 1.464 grecochipriotas desaparecidos durante la invasión militar turca de Chipre, en 1974. Una luz deslumbrante rebosa por las ventanas de la iglesia, mientras, afuera, un calor intenso exprime las flores de azahar e inunda con su olor dulzón las calles de Nicosia, la última capital dividida del mundo. Sigue leyendo

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